¿ELECCIONES? ¿EUROPEAS?

IZASKUNBILBAO3

Es tan paradójico como real: Ahora mismo, puede decirse que desde donde mejor se explica todo lo que ocurre en la vida política del Estado es desde la perspectiva de estar metidos en una campaña electoral. Sin embargo, al mismo tiempo, tiene uno la impresión de que sólo unos pocos nos hemos enterado hasta ahora de que faltan apenas diez días para la próxima confrontación electoral. Y de que, entre quienes nos hemos enterado, podemos contar con los dedos de unas cuantas manos los que, además, hemos percibido de que se trata de elecciones al Parlamento Europeo.

Escuchándoles y leyéndoles a algunos, tiene uno, a veces, la impresión que ni siquiera todos los candidatos se han enterado. Hay fundamentos realmente serios, por ejemplo, para concluir que bien pudiera ser que los candidatos del PSOE y del PP –Lopez Aguilar y Mayor Oreja- no se hubieren enterado o no hubieran querido enterarse por decirlo con mayor propiedad de que, una vez elegidos, tienen que ir a ocuparse de la política europea. Y, desde luego, no hay duda de que algunos de los mitineros estrella de la campaña -me refiero, en concreto, a Zp y Rajoy, a cuyo servicio personal han montado, en gran medida, sus respectivos partidos las campañas de cada cual – están actuando en cualquier otro escenario político menos en uno en el que pudiera concluirse que sobre él se resuelve quienes van a ser finalmente diputados/as en el Parlamento europeo. Su batalla es otra.

Ninguna extrañeza despertó en mí, por ello, el hecho de que ni siquiera el numeroso público que se reunió el pasado martes, día 26, en el Hotel Ritz de Madrid, para asistir al desayuno informativo en el que la ponente era Izaskun Bilbao estuviera mayormente interesado en las perspectivas propiamente europeas de la ponente, sino más bien en temas y perspectivas mucho más “domésticos”, por decirlo de algún modo.

Difícil, si no simplemente imposible ahora mismo, empeño el de Izaskun Bilbao intentando, donde y en Madrid, el que se interesen por la visión europea del PNV. Lo cual no quita que el esfuerzo deba hacerse, como hizo nuestra candidata.

Pero en Madrid lo que ahora mismo más interesa, con diferencia, de los resultados de las elecciones del siete de junio es cómo van a afectar a la política española el día 7/VI+1. Ese es, ahora mismo, el tema de comentario más habitual, y más apasionado, entre la clase política que pulula por la capital del reino. Y ésa es, desde luego, la preocupación personal mayor, si no única, que ahora mismo les embarga y motiva prácticamente toda su acción política a Zp y a Rajoy.

Uno y otro son conscientes de lo mucho que se juegan en las elecciones del día 7/VI. Ya lo eran, en su medida, en las del día 1/M, elecciones gallegas y vascas. De los resultados de estas últimas ha vivido, en buena medida, posteriormente, Rajoy y ha sobrevivido Zapatero como ha podido. Pero uno y otro son conscientes de que los resultados de las próximas elecciones europeas van a condicionar mucho más todavía los futuros políticos de ambos, y consiguientemente de sus respectivos partidos.

Una derrota del PP –no prevista ahora mismo por él- puede resultar definitiva en la carrera política de Rajoy. O algo así. Las iniciativas, muy adelantadas, que había preparadas entre “su” gente contra Rajoy en caso de que perdiera las pasadas elecciones gallegas volverían a florecer, con seguridad, con fuerza y vigor rápidamente. Y, al revés: una victoria clara del PP el día siete de junio situaría a Rajoy en posición indiscutible de optar a ser candidato para disputar al ZP socialista de turno la que para ambos es la verdadera batalla electoral: la de las próximas elecciones generales.

No es difícil de imaginar, por su parte, lo que ocurriría con ZP en caso de derrota o victoria. Será de ver, por decir algo, lo que ocurrirá con el Zp debilitado políticamente que ahora mismo podemos todos observar si, como no es imposible, pierde el próximo día siete. No digamos nada, si pierde con diferencia significativa. Creo personalmente que tampoco en este caso cabe excluir un cuestionamiento serio de ZP –aunque no necesariamente con los mismos rasgos que en el caso de Rajoy- desde su propio partido. En todo caso, es evidente que, de producirse tal fracaso, la vida política en el Estado, y de forma especial en el Gobierno, entraría en una fase nueva en la que no habría que excluir cambios y movimientos considerables.

Una victoria de Zp –con el consiguiente fracaso de Rajoy- nos situaría por su parte en la prolongación incuestionada no ya del propio Zapatero sino también –lo que a mi juicio es peor- de sus circunstancias, esto es, de su forma de gobernar.

En todo caso, no cabe excluir tampoco –ni de lejos- una tercera hipótesis: la de que los resultados electorales próximos no den ni victorias ni derrotas claras, ni de uno ni de otro, lo que nos situaría en esa zona gris, un mucho cansina, de que todo sigue más o menos como siempre, a la espera, se supone, de nuevas oportunidades, aunque más bien un tanto lejanas.

Europa, en todo esto, simplemente no existe en todo esto. Si bien, al mismo tiempo, como he señalado anteriormente, nada sería más erróneo que el concluir que lo que ahora mismo está ocurriendo en la política española pueda entenderse al margen de la confrontación electoral europea prevista para el próximo día siete. Es, justamente, al revés.

Tiene, también, su interés observar la política vasca desde esta misma perspectiva. Por ejemplo, lo que está ocurriendo estos mismos días en el seno de la izquierda abertzale, en general, y muy especialmente con esa parte de la izquierda abertzale que nos ha anunciado entusiásticamente que va a votar a la candidatura de Sastre (II).

Para empezar, no tengo personalmente mayor duda de que los juegos malabares que se han cruzado entre el Gobierno español, el Tribunal Supremo y el Constitucional en relación a la ilegalización-legalización de dicha candidatura responden, también, a razones de política interior, dirigidas por y al servicio del Gobierno de ZP. Ahora mismo, por las razones que fuere, interesa al Gobierno español, no menos de lo que están manifestándonos Otegui y Cía que nos dicen que también a ellos les va la vida en participar en estas próximas elecciones. Y les interesa, claro, no por razones de política propiamente europea –llevar a Europa la política revolucionaria que dice Sastre- sino clara y determinantemente por razones de política interior.

Pienso, incluso, que existe clara analogía entre las razones del PSOE (y del PP) y las razones de esa parte de la izquierda abertzale que nos anuncia su voto a Sastre. A unos como a otros, los resultados de las pasadas elecciones de Galicia y de Euskadi les dejaron algo así como notablemente cuestionados y llenos de interrogantes hacia el futuro –éste es el caso de ZP y de los que pidieron el voto nulo-, y a medio camino de no se sabe muy bien dónde en el caso del PP, y personalmente de Rajoy. Vamos: en terrenos movedizos unos y otros, de los que ahora, nada tiene de extraño, intentan salir con urgencia.

También el PNV, a decir verdad, puede tener la misma tentación. También en el caso del PNV puede decirse que los resultados del 1-M le han llevado a las aguas, turbias y estancadas más que movedizas a mi juicio, de las que puede intentar salir con urgencia. Mi opinión personal es que ese enfoque y esa perspectiva de trabajo no son de utilidad, y mejor abandonarlos cuanto antes. Por dos razones, a cada cual más sólidas. La primera, porque en caso de empeñarse en esa dirección se trataría de un empeño que, en el mejor de los casos, nos llevaría, si acaso, a la melancolía, nunca al éxito. La segunda, porque, además, siempre lo hemos sido, y hoy es necesario serlo más que nunca, convencidos europeos. De verdad. No de palabrería. Y éste es uno de esos momentos en los que hay de demostrarlo.

Y me voy de campaña. Siquiera en los momentos en que me deja libre mi agenda de trabajo madrileña.

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About José Ramón Beloki

Diputado del Grupo Vasco en el Congreso. José Ramón Beloki(r)en bidalketa guztiak ikusi

2 responses to “¿ELECCIONES? ¿EUROPEAS?

  • Fermin goñi

    En la papeleta de la coalición por europa que me ha llegado para el voto por correo solo aparecen los doce nombres de los cantidatos de EAJ- PNV, pero nadie de ciu o cc. ¿Es correcta esta papeleta para votar?

    • José Ramón Beloki

      Fermin:
      Creo que sí, que la papeleta que te ha llegado a casa -la misma que a mí a la mía por otra parte- es válida. En efecto, si bien los nombres que figuran son todos candidatos del PNV, la papeleta dice también que es la papeleta de la Coalición por Europa-Europarako Koalizioa. Y, con eso, debe valer.
      Gracias. Y un saludo.

Utzi erantzun bat

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